El clima político y social del país estaba pasando por un momento crucial, el cambio de gobierno prometía demasiado y la confianza de los inversionistas extranjeros se había fortalecido, el clima laboral era muy prometedor y la economía parecía repuntar y enderezar el barco que por momentos sentía hundirse con la pasada crisis mundial, las noticias eran satisfactorias y obviamente los noticieros mantenían al público atento y manipulado con cualquier cosa, sin embargo la gente notaba un cambio en sus bolsillos.
Rodrigo llegó a su casa , después de un viernes agotador y de haber atravesado la ciudad con un tráfico inmensamente cargado, abrió la puerta del hermoso departamento y se dirigió directamente al sanitario, se lavo la cara y las manos y seco su rostro con la toalla favorita de Jaime, se observo en el espejo por un minuto y salió, tal parece que ese ritual hace que su carácter cambie y se tranquilice y con una cara mas amable se dirige hacia Jaime que se encuentra en la recamara y desplomándose en la cama le saluda con un beso enorme y un abrazo.
- Hola ya llegue, hermoso.
-Que bien amor, adivina que hay en la cocina??
-Una sorpresa??
-Eso es obvio , pero es algo especial que te gusta mucho.
Rodrigo puso atención en los aromas del departamento tratando de descifrar la mezcla de aromas de la casa y averiguar de que se trataba, de pronto su olfato captó un aroma especifico - vainilla- ya sabia lo que era pero hizo como que no lo sabia.
- Que es dime, ándale -dijo Rodrigo_
-Mejor ven, acompáñame.
Jaime tomó de la mano a su pareja y lo llevo hasta la cocina donde bajo una servilleta había un hermoso flan napolitano, el favorito de Rodrigo.
- Gracias corazón, sabes que me encanta el flan, ven, ven, mmmmm besito, mua.
- Es para ti completito, jajaja, bueno solo me convidas un pedacito sale???
-Contigo compartiría toda mi vida si fuera posible.
Se sentaron a la mesa a disfrutar una rebanada de flan cada quien, cuando Jaime preguntó.
-Como te fue en el trabajo, que paso con el problema que había.
-Pues lo que muchos suponíamos, un sin fin de cambios en la empresa, todo mundo tiene miedo de perder su puesto, hay una reorganización muy a fondo, están cambiando a los directores, lo bueno que a los gerentes no nos han tocado , bueno todavía.
- Y esperemos que no lo hagan, pero no te preocupes , todo saldrá bien, ademas tu eres muy bueno y muy capaz en lo que haces, no creo que tengas problemas. -dijo Jaime-
- Recuerdas que un día te platique de Jorge Azueta un director de compras internacionales y te dije que admiraba su trabajo porque siempre era el número uno en la lista?
-Si , lo recuerdo, que pasa con él.
- Hoy lo despidieron.
- Como es eso posible si era excelente según lo que me habías contado.
-Pues ya ves, uno nunca sabe, todos creíamos que era el mas seguro de todos y que nunca abandonaría la empresa y mira, nos quedamos impresionados, así que imagínate amor si no estoy preocupado.
Jaime se levantó de su silla y se acercó a Rodrigo y con sus brazos rodeo su cuello y le propino un beso en la cabeza y le dijo.
-Ten fe, relájate, me tienes a mi , ya vamonos a la cama quieres??
Esa noche Rodrigo durmió como un bebé.
1 comentario:
Me hubiera gustado que le cocinara cosas rojas, como las fresas, como sugiriéndole el amor con los colores del plato.
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