jueves, 26 de julio de 2007

Angel sin alas cap. 4

La mañana estaba nublada con amenaza de lluvia y el clima se sentía fresco, el viento jugaba con las hojas de los arboles por la calle, Jaime tenia una extraña sensación dentro de el, por una parte sentía el dolor físico, pero le reconfortaba saber que había escapado de su monótona vida y que al menos se encontraba en un lugar donde lo cuidaban y le brindaban atención y parecía preocuparle a alguien, aunque fueran los médicos y las enfermeras y a ese muchacho, Rodrigo que lo hacia sentir bien por alguna extraña razón y lejos de guardarle algún rencor, le estaba agradecido, Rodrigo estaba a su lado, el chico dio un profundo suspiro.

Rodrigo escuchaba con atención el relato de Jaime y trataba de armar en su mente todo lo que el le decía, era como ir armando un rompecabezas del cual evidentemente poco a poco se fueron perdiendo mas y mas piezas.

Jaime permaneció un momento callado cuando le reveló a Rodrigo que no había vuelto a ver a su padre, en eso, la habitación se quedo en silencio, ambos se miraron y hasta después de un instante el hielo se rompió.

- Lo siento mucho Jaime, supongo que has de haber sufrido mucho, quieres seguir contándome?

- Si, no hay problema, la verdad era yo muy chico y pues te duele mucho saber que nunca mas vas a volver a ver a alguien.

-Pero porqué, que fue lo que sucedió?

- Esa noche que mi padre salio de la casa, evidentemente no iba completamente bien, y se sentía mal por lo de su trabajo, así que subió al coche y tomo una carretera, aun no se a que rumbo o por donde, pero en una curva, los frenos del coche no le respondieron y derrapó, cayó en un barranco; el coche quedó desecho, cuando llegaron los servicios de emergencia él ya estaba muerto.
Cuando a mi madre le dieron la noticia yo dormía aún, al despertar mi abuela estaba al lado de mi cama, eso era raro tenia una veladora encendida y parecía rezar, entonces le pregunte que hacia ahí y como pudo, me contó lo sucedido, en mi pecho sentía algo que quería salir, un grito que me ahogaba y me oprimía el pecho, pero no hice nada, no recuerdo haber llorado, como que muchas cosas mi cabeza no es capaz de recordarlas, fue como un bloqueo de mis sentimientos y de todo lo que sucedió.

Mi madre se hizo cargo de mi y seguía siendo muy dulce conmigo, yo me volví un niño distraido, tímido y pues daba pocos resultados en la escuela, decían las maestras que era por lo mismo, no lo sé........

Rodrigo observaba a Jaime y veía como sus parpados se cerraban como dos cortinas al llegar la noche y hacia un esfuerzo por seguir hablando, pero los medicamentos y su estado actual lo habían agotado.

-Jaime, me escuchas...
-Si, si te oigo te decía.....
-Jaime, no te preocupes estas cansado, duermete un poco y estate tranquilo todo estará bien te lo prometo, luego me tienes que contar mas ehhhh...-Rodrigo soltó una risa de complicidad, Jaime le respondió de la misma manera- volveré pronto, descansa.......amigo.

Rodrigo se disponía a dar la media vuelta para salir de la habitación, pero Jaime le tomó la mano con el brazo sano, Rodrigo entonces volteo y observo los ojos del muchacho.

- Gracias.....amigo -y sonrió, soltó suavemente su mano y se quedo dormido.

Rodrigo, sintió dentro de si una extraña sensación al ver al muchacho a los ojos y ver ese brillo, esa ilusión, él, jamas olvidaría esa mirada y se fue.

lunes, 16 de julio de 2007

Angel sin alas cap.2

Fractura de antebrazo derecho, clavicula rota, esguince cervical y contusiones múltiples por todo el cuerpo fue el resultado de aquel terrible golpe que Rodrigo le había propinado al atropellarlo, por fortuna el chico se encontraba estable, estaba cedado y por el momento en terapia intensiva ya que hace algunos minutos lo habían operado.

Rodrigo se encontraba sentado en la sala de espera, completamente solo, eran las cuatro de la madrugada y pensaba:

-"Dios mio, que hago?, como estará ese chavo? me iré?, ummm no lo se todo es tan confuso, quien será ese muchacho?, tendrá familia o donde vivirá?, parece muy humilde por su forma de vestir, en sus ropas no trae nada que lo identifique, que hago?.

En la semi obscura sala de espera del hospital se escucharon los pasos del medico que en una actitud un tanto insegura se acercó a Rodrigo que estaba a punto de dormirse y le preguntó.


-Joven, joven, esta usted despierto?, me oye?

Rodrigo se incorporó y con notable asombro dirigió la mirada al medico y contestó:

-Perdón doctor me estaba quedando dormido que sucede?
-Bueno primero que nada quiero comentarle que el chico se encuentra fuera de peligro, y esta pasando por el periodo de recuperación, afortunadamente no tuvimos complicaciones pero si va a requerir mucho cuidado y atención.

Rodrigo dio un profundo suspiro y agradeció a Dios que ese muchacho se hubiera salvado, sin embargo se quedo mudo cuando el medico le preguntó:

-Y......bueno, es usted familiar, amigo o pariente del paciente?

Las palabras no salían, la mente de Rodrigo daba vueltas buscando una respuesta, ya que sabia que cuando el chico se recuperara diría que el lo atropelló, es mas no podía ni siquiera ocultar que el fue ya que su coche estaba visiblemente dañado y lo descubrirían y después se imaginó en la delegación acusado de daños físicos imprudenciales etc etc, así que acercándose lentamente al medico y casi como un susurro le dijo:

- Doc, el no es nada mio, yo lo traje porque.......porque.......bueno iba por una calle oscura y la lluvia era muy fuerte y pues lo atropellé, salio de la nada, solo apareció, me dio mucho miedo de que pudiera morirse y pues lo traje.

-Ah ya veo, pues eso es grave, pero entienda que cuando el reaccione querrá ver a su familia y pues usted tendrá que enfrentar las consecuencias, no cree?.

-Eso es precisamente a lo que le temo, lo traje por mi voluntad, no lo dejé tirado, yo voy a pagar el hospital, no se que hacer Doc.

-Mire vamos a hacer una cosa, yo no voy a decir nada ni a meterme en este asunto, si quiere puede pagar de manera anónima y pues no mencionar nada, entiendo su situación y se que no es fácil, aunque también puede intentar hablar con el chico y convencerlo de que no lo acuse como ve? , aunque si de alguna manera recibo presión de mis superiores en el hospital, no habra mas remedio que hablar, me entiende?

-Si doctor entiendo y no es mala idea lo que sugiere, le agradezco, pero, puedo pasar a verlo ahora?

-No tiene caso, el efecto de la anestesia continúa y tardara en volver en si, sera mejor que venga mañana que ya este consiente y platique con el.

- Tiene razón, además es muy tarde y mañana tengo que ir al trabajo, gracias doctor.

Entonces se levantó fue hacia su auto y se dirigió a casa, en el camino pensaba en muchas cosas, además de que el sueño estaba por absorberlo. Al llegar a casa se acostó de inmediato y se quedo dormido liberando toda la tensión esperando que lo que había pasado solo hubiera sido un mal sueño.

A la mañana siguiente su despertador sonó y abrió lentamente los parpados, como un autómata se desvistió y entro a la regadera, se arreglo para ir al trabajo, abrió la oficina y una vez que todo se encontraba en orden y los empleados trabajando tomó el auto de la empresa, no el suyo, para no levantar sospechas y se dirigió al hospital.

Con cierto miedo avanzaba lentamente hasta llegar a la pizarra de pacientes internados, la recorrió y entonces encontró el nombre "Jaime" solo así lo había registrado la noche anterior, cuarto 205, se dirigió entonces a la central de enfermeras y preguntó si podía entrar a ver al chico, dijo que era su primo, mintió, entonces lo dejaron pasar.

Abrió la puerta lentamente, respiro hondo y entró. Ahí estaba el chico con la mitad del cuerpo enyesado el suero en su brazo, el rostro pálido, los labios secos, Rodrigo sintió mucha pena, sin embargo el chico dirigió la mirada hacia el, lo reconoció y sus labios dibujaron una leve sonrisa; a Rodrigo le extrañó sobremanera, pero continuo avanzando hasta que llego a su lado y le dijo:

-Jaime....como estas?

En un tono bajo pero sin esfuerzo el chico contestó:

- Bien, estoy bien, por suerte - y sonrió levemente-
- Oye quiero antes que nada pedirte perdón por lo que hice, no fue mi intención, de verdad llovía mucho luego tu apareciste de pronto y no me pude detener, lo siento mucho.

- No te preocupes, no hay problema, ni me siento tan mal, además pude dormir muy bien.

- Oye no se si recuerdas mi nombre.......pero...

-Rodrigo cierto?. contesto Jaime.

- Si, ese soy yo, el guey que te atropelló y tu eres Jaime verdad?

- Así es.

- Oye, quiero que sepas que yo te pagaré todo no quiero problemas legales y eso, ¿ tu me entiendes no?

- Ya te dije que no te preocupes no pasa nada solo fue un accidente.

- Pero que va a decir tu familia?

- Jajaja..... ya no se que es eso, estoy solo.

- Que dices?

- Eso, que no tengo a nadie, no tengo familiares, la vida ha sido dura conmigo

- No lo puedo creer y entonces como le haces para vivir a que te dedicas quien eres, o que onda contigo.

- Es una historia muy larga de contar.

- Pues si quieres..... puedes contarme anda. - decía Rodrigo mientras se acomodaba junto a Jaime -

El chico entonces con la mano que tenia libre tomo a Rodrigo del brazo y le dijo:

- Recuerdas lo que me dijiste cuando me subiste al coche?

- Si, que no te dejaría y que estarías bien conmigo.

- Pues prometeme algo.

- Dime, estoy en deuda contigo.

- Cumplelo, esta bien?

- Te lo prometo , dijo Rodrigo

- Ahora si quieres te puedo contar; dijo Jaime mientras una lágrima recorría su mejilla.

Entonces comenzó a contar su historia........

jueves, 14 de junio de 2007

Angel sin alas cap.1

La tarde caía sobre la ciudad, el tráfico citadino crecía a cada instante, se acercaba la hora de salida de todas las empresas, Rodrigo preparaba entonces los últimos detalles de su reporte diario, sus empleados ya se habían ido y se encontraba solo frente a su lap-top, el brillo de la pantalla iluminaba sus ojos cafés, mientras pensaba en el caos que le esperaba al momento de abandonar la oficina y enfrentarse a esa estampida humana que día a día abrumaba a la ciudad.

Por fin termino, cerro su computadora y se dispuso a apagar todos los equipos para salir, cerrar la oficina y dirigirse a su casa o a algún otro lugar donde lo llevara la noche, eran las 8 pm y nunca, pero nunca sabia que haría saliendo de su trabajo o que comería o cenaría el día siguiente, su vida era un constante descubrir, hacia unos cinco meses que se había mudado a esa ciudad y aunque ya la conocía y ubicaba muchos lugares le esperaban aun mas sorpresas.

Cuando llegó a esa metrópoli, vivía en un hotel, sin embargo a las dos semanas consiguió un lugar donde vivir, un departamento que si bien no era el mas bonito ni ubicado en la mejor zona, estaba muy cerca de su trabajo y eso le permitia levantarse un poco mas tarde y si tenia alguna emergencia rápidamente podía regresar, sus primeras compras fueron una plancha y un colchón infláble, lo básico para sobrevivir, además del gas para su departamento, un juego de sabanas y edredón para no pasar frío en la noche, aunque jamas hacia frío.

A Rodrigo le habían ofrecido un trabajo muy bueno, la gerencia de una empresa, ganaba bien y no tenia preocupaciones, se permitia comer en los mejores lugares, divertirse los fines de semana, comprarse la ropa que él quisiera e incluso comprarse uno que otro lujo, tenía auto propio y no se preocupaba por buscar el camión correcto ni por llegar a una hora determinada, siempre buscaba que hacer, nunca se aburría, para todo siempre tenia una sonrisa, es un chico agradable y ameno es de estatura media, su piel morena clara conquista a mas de una persona y sus labios a veces incitan a algo más, es muy atractivo, tiene algo que lo hace especial.

El tiempo pasó y poco a poco la soledad le llegaba a destellos y hacía cosas que nunca había hecho antes, ciertamente había cambiado, pero por dentro seguía siendo el mismo, tenia algunos amigos que había conocido en los antros o por Internet, bueno solo eran amigos de parranda, sin embargo ya tenía con quien salir. Él, era básico le encantaba darse gustos y no presumir de nada, no era su estilo, sin embargo había algo dentro de él que buscaba más, encontrar lo que el hombre mas anhela y codicia.......saben de que hablo, verdad?

-Bueno, ya solo me falta enviar este fax y habré terminado, vaya por fin (decía Rodrigo mientras se preparaba para salir)

Cerró bien las puertas de la oficina, subió a su coche y tomó la avenida, por su cabeza pasaba la inquietud de comprar una película y verla en su casa, sin embargo no sabia donde las vendían, así que se dirigió hacía una calle que llevaba hasta el centro, seguramente ahí hallaría algo.

Con el estéreo encendido y cantando se dirigió hacía el centro de la ciudad, el tráfico estaba muy cargado y su avance era lento, dio vueltas y vueltas hasta que sus ojos se toparon con un bar al que regularmente acudía con un amigo a tomar cervezas los viernes, no obstante hoy era jueves y decidió estacionar el carro y entrar solo, los meseros ya lo conocían, desde aquella vez que se puso una buena briaga por mezclar vodka con un coctel muy cargado y dulce, no lo habían olvidado, tomó su mesa de siempre y saludó a los de la barra y a los meseros.

-Que onda como están. (gritó mientras agitaba vigorosamente la mano)

-Que pasó cómo te va y ese milagro que vienes en jueves.(le dijo el mesero)
-Ya ves se me antojo una chela, hace un pinche calor que no se aguanta y eso que ya es tarde o no?
-Si no manches y lo peor es que sigue sin llover, que onda te traigo una pacífico?
-Pues nos la echamos para empezar
-Orale ahorita te la traigo, vas a querer botana?
-Pues si para entretenerme un rato, a y limón y sal porfa.
-Sale ahorita vengo.
-Gracias Manuel.

En la pantalla gigante del lugar jugaba la selección nacional iban ganando uno cero contra Cuba, eso parecía fácil pero los negros estaban dando batalla, aunque Rodrigo no era muy aficionado al Fútbol prefería verlo y no aburrirse viendo a las otras mesas, llegó su cerveza y a esa le siguió otra y otra y otra hasta que comenzó a sentirse algo mareado, pero no le importaba, realmente estaba disfrutando las cervezas esa noche, eran ya como las 11:45 pm y al día siguiente tenia que ir a trabajar, así que pagó la cuenta, se despidió y salio hacia su vehículo, antes de subirse orinó en la llanta derecha, la cerveza tiene sus efectos secundarios, abordó y tomo el rumbo hacia su departamento, mientras cantaba con el estéreo a todo volumen. La luz de los semáforos se le distorsionaba pero distinguía los colores, aún.

Aceleraba mucho y en las esquinas frenaba precipitadamente haciendo rechinar las llantas, igual cuando arrancaba, le gustaba hacer eso, lo emocionaba, mientras esperaba frente a un semáforo, de la nada, comenzó a llover fuertemente, de hecho muy fuertemente, entonces encendió los limpiadores del coche pero aun así la visibilidad era muy difícil.

El semáforo estaba en verde y arrancó, debido a la lluvia se paso una avenida donde tenia que dar vuelta y siguió derecho.

-No es posible ya me pase, y ahora hasta donde voy a ir a dar, ya es bien tarde... me lleva.

Sin darse cuenta se adentró en una de las zonas mas pobres de la ciudad donde hay pandillas y ese tipo de gente, pero a causa de la potente lluvia las calles estaban solas, a Rodrigo le daban ganas de detenerse pero no lo haría y ahí menos, así que aceleró para escapar de esa zona lo mas rápido posible, el agua que desplazaba el coche salpicaba hasta las paredes, de repente la obscuridad lo invadió todo, ese sector de la ciudad había sufrido un apagón, lo único que le faltaba.

Una sensación de desesperación acaparó sus sentidos, las luces del coche no eran suficientes, se brincó un tope sin frenar y sus lentes de sol, sus plumas y sus discos salieron volando por todo el auto, Rodrigo entonces se agachó para tratar de levantarlos, pero de repente cuando levanto la vista, vio muy cerca y frente a él a una figura humana distorsionada por el parabrisas mojado, metió el pedal del freno a fondo y giró bruscamente el volante, el auto patinó aparatosamente, un golpe seco se escuchó sobre la carrocería y el rechinido de llantas parecía no cesar, por fin se detuvo.

El faro derecho del vehículo estaba roto y no alumbraba, el espejo derecho colgaba de unos cables, el cristal del copiloto estrellado, el cofre abollado, Rodrigo respiraba rápidamente, sus manos, aferradas al volante, estaba practicamente pegado a el, las pupilas muy abiertas, un sudor frío le escurría por la frente y la sensación de miedo hacía que su cabello se erizara y cada vello de su cuerpo también, soltó el volante y se llevo las manos a la cara, temblaba como si estuviera en un congelador, no se podía controlar.

-Que hice, que hice, no, no puede ser, que chingados pasó, atropelle a alguien? donde estoy, que hago?

Miles de preguntas pasaron por su cabeza en ese momento, estaba en shock, sin embargo se armó de valor y jalo la manija de la portezuela lentamente , el agua comenzó a entrar a chorros, apenas salió del vehículo estaba empapado, se paró junto al coche y lentamente caminó hacia atrás, las luces rojas de las calaveras traseras alumbraban únicamente la calle desolada, paso a paso siguió hacia atrás cuando de pronto vio un cuerpo, se detuvo al instante la sensación de que estuviera muerto lo llenaba de angustia y desesperación , que haría? se podía dar a la fuga, sería una opción, cobarde, pero podría hacerlo, nadie lo estaba observando o bien acercarse a ver si el cuerpo vive o llamar a una ambulancia o a la policía, demonios no sabia que hacer, así que decidió tomar valor y acercarse, se colocó junto al cuerpo que estaba sobre su costado derecho, lentamente acercó la mano hasta tocar su hombro y girar el cuerpo hacia él, escuchó un quejido de dolor y lo soltó de inmediato, entre la obscuridad y la lluvia logró distinguir un balbuceo....

-Que.......que.....dices? (preguntó Rodrigo tartamudeando)
-A....yu...da...m...e no.......me....de...jes a....qui.
-Pero ...como?
-A...yu...da...me

Rodrigo pensó entonces en llevarlo con él, corrió hacia el auto, abrió la puerta abollada del lado derecho y echo hacia atrás el asiento, entonces regreso y delicadamente levantó el cuerpo entre sus brazos y cargándolo lo llevo hasta el auto y lo acostó en el asiento entre quejidos; la lluvia no cesaba.

De pronto volvió la luz a la zona, un farol entonces alumbro al vehículo, Rodrigo quería retirar el gorro que esa persona tenia sobre la cara para observarlo, el gorro de esa sudadera vieja mojada y sucia, así que se acerco y cuidadosamente la deslizó hasta poder verlo, era solo un muchacho, su rostro pálido y sus ojos serenos impactaron fuertemente a Rodrigo que estallo en llanto, cuando se recobró le preguntó entonces al chico....

-Oye.....oye...me escuchas?.......como te llamas?

El joven abrió los ojos lentamente y mas recuperado le dijo...

-Me.....me.....lla...mo......Ja...Jaime.
-Hola Jaime, soy Rodrigo.....no te preocupes conmigo no te pasara nada, voy a quedarme contigo, perdoname, por favor.

Rodrigo cerro la portezuela y se subió al carro lo arrancó y se dispuso a llevar al chico a un hospital, la lluvia milagrosamente se detuvo, la madrugada apenas comenzaba el auto se perdía en la obscuridad, una sonrisa se dibujaba en el rostro de Jaime, entonces, cerró lentamente sus ojos, llevando consigo una esperanza.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Angel sin Alas. El inicio

La tarde habia sido dura, el trabajo habia dejado agotado a Jaime que caminaba lentamente por las calles de su barrio con la mirada observando sus pies, cabilando sobre sus pasos y con la esperanza de que al levantar la frente vería algo diferente, como si esperase una sorpresa, tristemente la realidad no cambia, pensaba.

Siguiendo sus pasos el boby, su lazarillo fiel agachaba la cabeza también, parecian hermanos de la misma pena, con aspecto triste y desgarbado, lentos; Jaime, con las manos en los bolsillos tocaba con sus dedos las ultimas monedas de la quincena y el boby se lamia el hocico con su lengua tibia saboreando aun las ultimas migajas de una torta que habia encontrado tirada en la cuadra anterior.

Ya casi era de noche, la luz del sol asomaba sus ultimos rayos intermitentes como diciendo adios, Jaime trabajaba doce horas diarias como cargador en la central de abastos, a veces habia chamba a veces no y ganaba menos, sin embargo diario tenia hambre y no diario tenia dinero, asi que buscaba verduras y frutas de esas que la gente comun ya no quiere comprar y saciaba su apetito, el boby tambien, ese perro no lo abandonaba nunca era su guardian, negro y lanudo con el hocico blanco parecia vivir sin muchas preocupaciones, Jaime imaginaba que su amigo sabia lo que el sentia y lo consolaba cuando en las noches por fin llegaban a casa.

Jaime era un joven de unos 19 años media como 1.70 blanco, con los ojos color avellana los labios partidos pero intensamente rojos, la nariz delgada y fina partida en dos por una cicatriz que le quedo de recuerdo de aquella golpiza en una esquina cuando tenia 16, su cabello quebrado castaño claro lo usa muy corto para no peinarse diario dice él , de complexion delgada pero fuerte, bien formado por su trabajo, las manos rudas de tanto trabajar pero a la vez largas y delgadas como las de un pianista, tiene cara de niño aun y aunque es mayor de edad no le sale barba ni bigote, la verdad no parece un chico que trabaje cargando cajas, mas bien un joven de algun colegio particular de esos de lana, pero la necesidad es cabrona. Su mirada tenia algo especial, algo sutil que a veces no se podia explicar con palabras.

El joven caminaba mirandose los tenis raidos y sucios mientras se preguntaba porque le habia tocado vivir asi, cual era su fin, que haria despues, es mas, se preguntaba incluso si habria un despues y conservaba la esperanza aun que al levantar la mirada todo sería diferente.

El chico noto que se habia hecho de noche cuando llego a su humilde vivienda, en una colonia de esas perdidas que los politicos llaman cinturones de pobreza de las metropolis, su casa de un solo cuarto construida con bloks y retazos de ladrillos entrelazados pegados solo con lodo lo esperaba como siempre, lanzó un breve suspiro, empujó la puerta y entró sigilosamente sin hacer mucho ruido encendio el unico foco de la vivienda, el boby cansado, se habia echado en un monton de trapos de la calle, el chico localizo su colchoneta en el suelo, se quito los zapatos y se acosto, mirando hacia el techo de lamina seguia pensando, de pronto ahi estaba, su pesadilla.......

-A ver a que hora vas a apagar la pinche luz - (vociferó el tipo ahogado de borracho echado sobre un catre )

Jaime con un gesto de enojo se levanto y apago la luz

-Ya, ya voy - mientras pensaba- estoy harto

Se volvio a acostar, se tapo con su cobija y lloró en silencio, las lagrimas mojaban su almohada, los suspiros entrecortados lo arrullaban mientras se quedaba dormido; como extrañaba a su madre, "buenas noches hijo" creia escuchar mientras la noche se lo bebia lentamente. Desde aquel día recordó, su vida cambió para siempre.

lunes, 21 de mayo de 2007

LA TARDE

A veces parece que nunca observamos a nuestro alrededor y que solo somos simples mortales automatas que hacen sus rutinas diarias casi sin pensar, sin embargo hoy me di cuenta de que Dios esta en todas partes, si, en todas partes donde se quiera ver, ante la duda eterna de quien creo todo lo que vemos, sentimos, olemos, tocamos y vivimos observo milagros a cada paso que doy, a cada instante que vivo, la sensibilidad al cien me redescubre y me reinventa, soy dual me despojo la careta de adulto y regreso al niño eterno que vive en mi y con una sonrisa de asombro vivo instantes que se hacen inolvidables; con la capacidad de asombro de un pequeño de seis años veo un atardecer, que maravilla, aunque se porque suceden las cosas me asombro de la simpleza y la belleza que guarda un atardecer, la luna, las estrellas, un arbol, un bebe, los animales, la lluvia, el aire, la vida.

Mucha gente nunca toma conciencia de que esta vivo y es cierto realmente no sabemos que se siente estar vivo porque nunca hemos experimentado estar muertos, no hay punto de comparacion, la vida es nuestra constante. No sabemos que es vivir, porque estamos mas preocupados por lo que sucede despues de la vida y no cabilamos nunca en que hacer con la vida que tenemos hoy, en este dia, en esta hora, en este minuto y segundo, la vida que tenemos en cada inhalacion y la muerte en cada exhalacion, morimos a cada instante, no crees? seria mas sencillo dar una explicacion de que se siente estar muriendo mientras se vive o seria mejor decir que vivir es morir lentamente?. piensa......

La noche me llama, la verdad tengo sueño y mi cama me espera para soñar juntos y olvidarme de que estoy muerto por unas horas, buenas noches.

HOY

Hoy, desperte con los ojos cerrados, la espalda fria, los brazos laxos abrazando una almohada imaginando la dimension de un cuerpo que mi mente recuerda como conocido, la soledad me invita al engaño mental de imaginar lo irreal e intangible, se que no hay nada ahi, se que estoy despierto mas no quiero abrir los ojos y enterarme de la farsa, mis labios rozan brevemente la tela, no hay respuesta.

El despertador hace de las suyas nuevamente, mi mente se conecta a mi cuerpo y me incorporo, estiro los brazos y respiro profundamente, la claridad de la mañana atraviesa las cortinas de mi departamento, enciendo el televisor y encuentro a Loret dandome los buenos dias con un asesinato mas.

El agua recorre mi cuerpo lo limpia y purifica, estatico bajo la regadera disfruto el masaje matutino hasta que el frio me envuelve y aun asi lo disfruto, el calor aqui lo amerita, plancho un pantalon y una camisa mientras escucho el clima en el noticiario "guadalajara 34 grados maxima" maldicion otra vez calor para variar y las chivas que perdieron, ni modo en otra ocasion sera , lo bueno que a mi no me gusta el futbol.

Enciendo el automovil y salgo hacia la calle con las llaves de la oficina en mano en el semaforo de la esquina la imagen dulce y perfecta de un angel terrenal esperando su camion, como quisiera llevarlo pero no quiero que se me haga tarde, paso por ahi diario lentamente, lo veo y me ve pero sus ojos no me dicen nada y los mios menos, es aun muy joven 18 o 19 tal vez, y sigue ahi esperando y me ve pasar, un suspiro lo invade creo, y a mi tambien.

Un dia de trabajo mas

sábado, 19 de mayo de 2007

EL AZUL DE LOS DELFINES

Un delfín es mas que un animal, dicen que son inteligentes, pero de igual modo nosotros los humanos decimos lo mismo, aunque somos los mas animales del mundo, odiamos lo que tenemos, deseamos lo que no es nuestro, anhelamos cosas imposibles y vivimos vidas ajenas, somos una cosa rara, curiosamente ninguno tenemos todo y que bueno, sino morirían las ilusiones antes de haber comenzado, la vida a veces es como una novela, o peor aun como una película de la cual no quieres adivinar el final, así ha sido mi vida, mi color favorito es el azul, los delfines??, se murieron.