jueves, 26 de julio de 2007

Angel sin alas cap. 4

La mañana estaba nublada con amenaza de lluvia y el clima se sentía fresco, el viento jugaba con las hojas de los arboles por la calle, Jaime tenia una extraña sensación dentro de el, por una parte sentía el dolor físico, pero le reconfortaba saber que había escapado de su monótona vida y que al menos se encontraba en un lugar donde lo cuidaban y le brindaban atención y parecía preocuparle a alguien, aunque fueran los médicos y las enfermeras y a ese muchacho, Rodrigo que lo hacia sentir bien por alguna extraña razón y lejos de guardarle algún rencor, le estaba agradecido, Rodrigo estaba a su lado, el chico dio un profundo suspiro.

Rodrigo escuchaba con atención el relato de Jaime y trataba de armar en su mente todo lo que el le decía, era como ir armando un rompecabezas del cual evidentemente poco a poco se fueron perdiendo mas y mas piezas.

Jaime permaneció un momento callado cuando le reveló a Rodrigo que no había vuelto a ver a su padre, en eso, la habitación se quedo en silencio, ambos se miraron y hasta después de un instante el hielo se rompió.

- Lo siento mucho Jaime, supongo que has de haber sufrido mucho, quieres seguir contándome?

- Si, no hay problema, la verdad era yo muy chico y pues te duele mucho saber que nunca mas vas a volver a ver a alguien.

-Pero porqué, que fue lo que sucedió?

- Esa noche que mi padre salio de la casa, evidentemente no iba completamente bien, y se sentía mal por lo de su trabajo, así que subió al coche y tomo una carretera, aun no se a que rumbo o por donde, pero en una curva, los frenos del coche no le respondieron y derrapó, cayó en un barranco; el coche quedó desecho, cuando llegaron los servicios de emergencia él ya estaba muerto.
Cuando a mi madre le dieron la noticia yo dormía aún, al despertar mi abuela estaba al lado de mi cama, eso era raro tenia una veladora encendida y parecía rezar, entonces le pregunte que hacia ahí y como pudo, me contó lo sucedido, en mi pecho sentía algo que quería salir, un grito que me ahogaba y me oprimía el pecho, pero no hice nada, no recuerdo haber llorado, como que muchas cosas mi cabeza no es capaz de recordarlas, fue como un bloqueo de mis sentimientos y de todo lo que sucedió.

Mi madre se hizo cargo de mi y seguía siendo muy dulce conmigo, yo me volví un niño distraido, tímido y pues daba pocos resultados en la escuela, decían las maestras que era por lo mismo, no lo sé........

Rodrigo observaba a Jaime y veía como sus parpados se cerraban como dos cortinas al llegar la noche y hacia un esfuerzo por seguir hablando, pero los medicamentos y su estado actual lo habían agotado.

-Jaime, me escuchas...
-Si, si te oigo te decía.....
-Jaime, no te preocupes estas cansado, duermete un poco y estate tranquilo todo estará bien te lo prometo, luego me tienes que contar mas ehhhh...-Rodrigo soltó una risa de complicidad, Jaime le respondió de la misma manera- volveré pronto, descansa.......amigo.

Rodrigo se disponía a dar la media vuelta para salir de la habitación, pero Jaime le tomó la mano con el brazo sano, Rodrigo entonces volteo y observo los ojos del muchacho.

- Gracias.....amigo -y sonrió, soltó suavemente su mano y se quedo dormido.

Rodrigo, sintió dentro de si una extraña sensación al ver al muchacho a los ojos y ver ese brillo, esa ilusión, él, jamas olvidaría esa mirada y se fue.

lunes, 16 de julio de 2007

Angel sin alas cap.2

Fractura de antebrazo derecho, clavicula rota, esguince cervical y contusiones múltiples por todo el cuerpo fue el resultado de aquel terrible golpe que Rodrigo le había propinado al atropellarlo, por fortuna el chico se encontraba estable, estaba cedado y por el momento en terapia intensiva ya que hace algunos minutos lo habían operado.

Rodrigo se encontraba sentado en la sala de espera, completamente solo, eran las cuatro de la madrugada y pensaba:

-"Dios mio, que hago?, como estará ese chavo? me iré?, ummm no lo se todo es tan confuso, quien será ese muchacho?, tendrá familia o donde vivirá?, parece muy humilde por su forma de vestir, en sus ropas no trae nada que lo identifique, que hago?.

En la semi obscura sala de espera del hospital se escucharon los pasos del medico que en una actitud un tanto insegura se acercó a Rodrigo que estaba a punto de dormirse y le preguntó.


-Joven, joven, esta usted despierto?, me oye?

Rodrigo se incorporó y con notable asombro dirigió la mirada al medico y contestó:

-Perdón doctor me estaba quedando dormido que sucede?
-Bueno primero que nada quiero comentarle que el chico se encuentra fuera de peligro, y esta pasando por el periodo de recuperación, afortunadamente no tuvimos complicaciones pero si va a requerir mucho cuidado y atención.

Rodrigo dio un profundo suspiro y agradeció a Dios que ese muchacho se hubiera salvado, sin embargo se quedo mudo cuando el medico le preguntó:

-Y......bueno, es usted familiar, amigo o pariente del paciente?

Las palabras no salían, la mente de Rodrigo daba vueltas buscando una respuesta, ya que sabia que cuando el chico se recuperara diría que el lo atropelló, es mas no podía ni siquiera ocultar que el fue ya que su coche estaba visiblemente dañado y lo descubrirían y después se imaginó en la delegación acusado de daños físicos imprudenciales etc etc, así que acercándose lentamente al medico y casi como un susurro le dijo:

- Doc, el no es nada mio, yo lo traje porque.......porque.......bueno iba por una calle oscura y la lluvia era muy fuerte y pues lo atropellé, salio de la nada, solo apareció, me dio mucho miedo de que pudiera morirse y pues lo traje.

-Ah ya veo, pues eso es grave, pero entienda que cuando el reaccione querrá ver a su familia y pues usted tendrá que enfrentar las consecuencias, no cree?.

-Eso es precisamente a lo que le temo, lo traje por mi voluntad, no lo dejé tirado, yo voy a pagar el hospital, no se que hacer Doc.

-Mire vamos a hacer una cosa, yo no voy a decir nada ni a meterme en este asunto, si quiere puede pagar de manera anónima y pues no mencionar nada, entiendo su situación y se que no es fácil, aunque también puede intentar hablar con el chico y convencerlo de que no lo acuse como ve? , aunque si de alguna manera recibo presión de mis superiores en el hospital, no habra mas remedio que hablar, me entiende?

-Si doctor entiendo y no es mala idea lo que sugiere, le agradezco, pero, puedo pasar a verlo ahora?

-No tiene caso, el efecto de la anestesia continúa y tardara en volver en si, sera mejor que venga mañana que ya este consiente y platique con el.

- Tiene razón, además es muy tarde y mañana tengo que ir al trabajo, gracias doctor.

Entonces se levantó fue hacia su auto y se dirigió a casa, en el camino pensaba en muchas cosas, además de que el sueño estaba por absorberlo. Al llegar a casa se acostó de inmediato y se quedo dormido liberando toda la tensión esperando que lo que había pasado solo hubiera sido un mal sueño.

A la mañana siguiente su despertador sonó y abrió lentamente los parpados, como un autómata se desvistió y entro a la regadera, se arreglo para ir al trabajo, abrió la oficina y una vez que todo se encontraba en orden y los empleados trabajando tomó el auto de la empresa, no el suyo, para no levantar sospechas y se dirigió al hospital.

Con cierto miedo avanzaba lentamente hasta llegar a la pizarra de pacientes internados, la recorrió y entonces encontró el nombre "Jaime" solo así lo había registrado la noche anterior, cuarto 205, se dirigió entonces a la central de enfermeras y preguntó si podía entrar a ver al chico, dijo que era su primo, mintió, entonces lo dejaron pasar.

Abrió la puerta lentamente, respiro hondo y entró. Ahí estaba el chico con la mitad del cuerpo enyesado el suero en su brazo, el rostro pálido, los labios secos, Rodrigo sintió mucha pena, sin embargo el chico dirigió la mirada hacia el, lo reconoció y sus labios dibujaron una leve sonrisa; a Rodrigo le extrañó sobremanera, pero continuo avanzando hasta que llego a su lado y le dijo:

-Jaime....como estas?

En un tono bajo pero sin esfuerzo el chico contestó:

- Bien, estoy bien, por suerte - y sonrió levemente-
- Oye quiero antes que nada pedirte perdón por lo que hice, no fue mi intención, de verdad llovía mucho luego tu apareciste de pronto y no me pude detener, lo siento mucho.

- No te preocupes, no hay problema, ni me siento tan mal, además pude dormir muy bien.

- Oye no se si recuerdas mi nombre.......pero...

-Rodrigo cierto?. contesto Jaime.

- Si, ese soy yo, el guey que te atropelló y tu eres Jaime verdad?

- Así es.

- Oye, quiero que sepas que yo te pagaré todo no quiero problemas legales y eso, ¿ tu me entiendes no?

- Ya te dije que no te preocupes no pasa nada solo fue un accidente.

- Pero que va a decir tu familia?

- Jajaja..... ya no se que es eso, estoy solo.

- Que dices?

- Eso, que no tengo a nadie, no tengo familiares, la vida ha sido dura conmigo

- No lo puedo creer y entonces como le haces para vivir a que te dedicas quien eres, o que onda contigo.

- Es una historia muy larga de contar.

- Pues si quieres..... puedes contarme anda. - decía Rodrigo mientras se acomodaba junto a Jaime -

El chico entonces con la mano que tenia libre tomo a Rodrigo del brazo y le dijo:

- Recuerdas lo que me dijiste cuando me subiste al coche?

- Si, que no te dejaría y que estarías bien conmigo.

- Pues prometeme algo.

- Dime, estoy en deuda contigo.

- Cumplelo, esta bien?

- Te lo prometo , dijo Rodrigo

- Ahora si quieres te puedo contar; dijo Jaime mientras una lágrima recorría su mejilla.

Entonces comenzó a contar su historia........